Hay personas y personas. Por esta sección desfilan las que no nos dejan indiferentes, las que destacan aunque no quieran. Si merece la pena seguir su ejemplo o no es cosa tuya.

lunes, 16 de marzo de 2009

Pete Doherty o cómo ser uno mismo sin morir en el intento


Sexo, drogas y rock&roll. O eso dicen. Los rockeros de hoy en día ya no mueren como los de antes. Ni tiroteos ni sobredosis. Da igual cuánto empeño pongan en autodestruirse que ahí están. Pete Doherty es uno de ellos. Pero no es uno cualquiera.

Tras la desaparición de su último grupo, Babyshambles (inglés), y su separación de la archiconocida top Kate Moss en 2007, Doherty parecía destinado a cumplir la leyenda con la que toda estrella del rock que se precie coquetea: morir ahogado en su propio vómito y que le encuentren
3 días más tarde con su perro devorado su cadáver. Pero no.

Este superviviente de sí mismo saca nuevo disco esta semana.
Grace/Westelands es el nombre de la criatura. Contiene 12 canciones y se puede comprar desde el 16 de marzo si prefieres ser legal en vez de descargártelo por Internet (inglés).

Británico, nacido en 1979 y estudiante brillante, al cumplir los 18 se mudó con su abuela a Londres donde trabajó cavando tumbas en el cementerio de Willesden. Comenzó a estudiar Literatura Inglesa y se fue a vivir con su amigo Carl Barât. Juntos fundaron The Libertines con Gary Powells y John Hassall y editaron su primer disco, Up the Bracket, en 2002. Ya era famoso, pero también era adicto a la heroína y al crack.

El manager del grupo pensó que lo mejor que se podía hacer por él era internarle en una clínica de desintoxicación en Tailandia. Pete no era del mismo parecer y, a los 3 días, escapó. No sería la última vez que pusiera un pie en rehabilitación ya que en 2006 se sometió a tratamiento en Lisboa tras jurarle amor eterno a una Kate Moss a la que había conocido un año antes.

The Libertines sacó su último disco en 2004, pero Doherty sin música no es nadie y fundó Babyshambles, secuela de su banda anterior. Es la época en la que sale con la también modelo Irina Lazareanu, famosa por prologación de su ex.

Sea como sea, vividor, intelectual, bohemio y con un organismo a prueba de mil y un excesos,
Pete está aquí. Y, como el dinosaurio de Monterroso, parece que nos va a sobrevivir a todos y a todo.


miércoles, 4 de marzo de 2009

Dasha Zhukova, esa mujer

Dasha (Daria) Zhukova, de 27 años, no es una mujer cualquiera. La fama y los contactos de la socialité rusa afincada en Londres son una bendición para cualquiera, sobre todo para una revista venida a menos que intenta resurgir de sus cenizas.


Mientras becarios de toda España se desesperan día a día en las redacciones de los medios de comunicación mendigando por un trabajo, Dasha Zhukova (actual novia del millonario Roman Abramovich) acaba de ser nombreada directora de la revista británica Pop. Aunque esta publicación no está en sus mejores momentos, han escogido a la Dasha como salvavidas para salir a flote aunque no tiene ni formación ni experiencia periodística. ¿Y qué?


La mujer de la foto a la izquierda es la mismísima Dasha. Su padre es Alexander Zhukov, magnate del petróleo, acero y banca, que, tras pasar seis años en una cárcel de Turín por contrabando de armas, se nacionalizó británico. Aunque ella nació en Moscú en 1983, sus padres se divorciaron cuando aún era un bebé y se trasladó con su madre a EEUU, donde vivió hasta 1999, cuando se fue a Londres a estudiar homeopatía.


En 2004 hizo su entrada en sociedad de la mano del tenista ruso Marat Safin en una tienda de joyas de Moscú y en 2006 conoció al magnante Abramovich (propietario del Chelsea de la Premiere). El millonario le cautivó gracias a sus encantos y dejó al deportista, él dejo a su mujer y desde entonces son una de las parejas que más páginas llena en los medios.


La nueva directora de Pop también es diseñadora, empresaria (posee varias boutiques en París, Londres y Los Angeles), galerista de arte, ex-amante de la vida noctura y propietaria de una parcela en la luna.





Vídeo hecho por un fan de Dasha